Muerte en las calles, Ciclo 1 - El Ezkurridor - Capítulo 2: Anoche zoñé.

Muerte en las calles - Ciclo 1

El Ezkurridor - Capítulo 2: ¡WAAAGH! – Anoche zoñé…


Era una noche tranquila. Tras la batalla en Xanatar, y con el mítico All-Conquering WAAAGH! como objetivo, las tropas orkas habían sido ordenadas a asesinar a las unidades más valiosas del resto de ejércitos. Las estrellas reflejaban la misteriosa belleza de Gorko y Morko, y la luna iluminaba la zona de descanso de los pieles verdes. En el campamento, sólo un hombre se mantenía en vela. Entre dientes, el Ezkurridor susurró:

“Algo no me kuadra…”

Una misteriosa y fría niebla blanca acariciaba las telas que protegían al Tronxamulaz de la intemperie, y un suave aroma a canela y jengibre impregnaba las carnes de garrapato que se habían puesto a secar para cocinarlas al día siguiente. Sin embargo, no se escuchaban los guturales ronquidos de loz chikoz, ni el tintineo de las placas de la mega armadura de Orkiko. Pese a la curiosidad que generaba la ausencia del sonido del descanso, decidió no salir a comprobar qué estaba sucediendo, puesto que la respuesta podía ser su privación de sueño, o incluso una sordera producida por el dakka impreciso pero continuo en el fragor de la batalla.

En otro lugar, unos pequeños seres blancos al servicio de un gretchin vestido de rojo explotaban, impregnando el suelo y las paredes exteriores de los edificios de sangre y partes del cuerpo de soldados de todos los colores, tamaños y formas. Al menos eso es lo que le contó Orkiko al líder de los pieles verdes tras irrumpir en su tienda de kampaña, alterado y visiblemente desorientado.

“¿KOMO KE UNOZ ‘UMIEZ ROJOZ TENÍAN UNA ARMADURA GUAPÍZIMA Y TRAIZIONARON A OTROZ PERO VERDEZ? ¿LOZ VERDEZ ERAN LOZ KOLEGAZ DEL VALENTÍN ZIN MOTO? YA ZÉ KE OZ DIJE KE KONZEGUIRÍAIZ 200 DIENTEZ ZI MATÁBAIZ AL MÁZ VALIOZO DE LOZ ENEMIGOZ PERO TENÉIZ KE ZER MÁZ TÁKTIKOZ. APARTE, ¿EZ UN ZUEÑO LO KE ME EZTAZ DIZIENDO? PORKE NO TIENEZ NINGUNA HERIDA NI ZANGRE NI NADA, Y NO ME KUADRA KE LOZ ‘UMIEZ VEDEZ Y LOZ ROJOZ PELEEN KON NOZOTROZ KONTRA LOZ PODRIDOZ, LOZ ROBOTZ Y LOZ KUKARACHAZ. ¡ZI VAZ A VENIR A KONTARME LO KE ZUEÑAZ TE VAZ A LLEVAR UN PALO LA PROXIMA VEZ! ¿Y KE EZ EZE POLVO BLANKO KE TIENEZ POR LA ROPA? ¿HAZ VUELTO A KONZUMIR ANTEZ DE DORMIR?”

La conversación terminó con la lengua del Ezkurridor llena de heridas por la vibración de la misma contra sus amarillos dientes, y con la pechera de la mega armadura del Warbozz manchada de las halitósicas babas que desprendía la boca de su jefe con cada B, Z y T. En un arrebato de furia, y tras reprimir con todas sus fuerzas el deseo de abrirle un hueco en el cráneo a su comandante para que pensara con más claridad, el líder de los pieles verdes empujó con fuerza a Orkiko hacia la abertura en las telas, haciéndole tambalear para posteriormente caer sobre un chiko, que estalló en un alarido de dolor.

Bajo el segundo al mando del ejército se encontraba un orko, bastante más pequeño que los otros dos, y con algún diente de menos debido a alguna apuesta. Su piel ya no presentaba ningún tono verde. En su lugar, un polvo blanco cubría gran parte de su superficie, y el resto era ceniza negra. Sus pantalones estaban manchados de sangre y barro, y a un palmo encima de la rodilla sobresalía, claramente incrustado en la pierna, un fino cilindro con líneas blancas y rojas organizadas en orientación diagonal.

Con un hilo de voz, asustado por estar dirigiéndose a dos de los hombres más poderosos del Universo (justo a continuación de los dioses), y antes de perder por completo la conciencia, dijo:

“Lo ziento zeñor… He eztado ezkuchando la konverzazión y tengo ke dezir ke Orkiko no miente. Yo también he vizto lo mizmo. No he zentido ke me haya movido de akí, pero kuando he vuelto en mí tenía ezto en la pierna, y me duele mucho. Nezezito ver al Doktork, aunque también le vi… en… la… batal…”

No hay comentarios:

Publicar un comentario