Muerte en las calles, Ciclo 1 - Barakiel - Capítulo 1: Una piedra en el camino.

Muerte en las calles - Ciclo 1

Muerte en las calles ciclo 1 - Barakiel - Capítulo 1: Una piedra en el camino

En la penumbra de la sala de mando, iluminada por el tenue destello de las pantallas holográficas, el capitán Barakiel, recién nombrado miembro del Círculo Interior, contemplaba el contingente necrón que se cernía sobre la colmena Ferrum. Su vieja armadura gravis verde oscuro brillaba con un resplandor mortecino mientras su mente se sumergía en las posibilidades tácticas que se presentaban ante él.

Los necrones, con sus malditos protocolos de reanimación, eran un enemigo terrible. Barakiel barajó la posibilidad de que este primer enfrentamiento pudiera no resultar en una victoria, pero este sería un mal menor si los rumores eran ciertos. Informantes de la colmena habían hecho llegar información de que un Caído podría estar escondiéndose en la colmena.

Activó el holograma que mostraba el campo de batalla. La amenaza xenos marchaba hacia la colmena Ferrum, y la batalla era inminente.

—Debemos dividir sus fuerzas —murmuró para sí mismo, mientras trazaba líneas en el holograma con su dedo—. Un ataque frontal para distraerlos, mientras la escuadra de hellblasters proporciona fuego de apoyo desde el este. Debemos concentrar el fuego para evitar que esa escoria no vuelva a levantarse.

Mientras elaboraba su estrategia, una sombra de duda se cernía sobre él. Sabía que el resultado podría no ser el esperado. Pero Barakiel tenía claro su objetivo: Eliminar cualquier obstáculo que se interponga en su persecución del Caído. Si para ello debía solicitar el apoyo al Ala de Muerte, para eliminar la escoria necrona, así sería.

"Debo dar caza al corrupto, debo purgar al hereje", pensó, apretando el puño en un gesto de furia. "Tan solo son una piedra en el camino."

Barakiel observó a sus hermanos, armados y listos para el combate. Los rostros de los astartes no mostraban signos de inquietud, sino una solemne determinación.

—¡Hermanos! —gritó. Su voz resonó en la sala como un trueno—. El enemigo es un mero obstáculo que se interpone en nuestro verdadero camino. ¡Hoy luchamos no solo por Ferrum, sino por dar caza a los caídos! ¡Los necrones sufrirán la ira del Emperador!

En silencio, los astartes marcharon a través de la sala para embarcar en las cañoneras thunderhawk que los llevarían al campo de batalla.

El rugido de los motores de las naves reverberó mientras surcaban el cielo gris. Barakiel se puso el casco mientras en su mente una frase se repetía una y otra vez:

"Una piedra en el camino".

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