Los irreductibles

Los Irreductibles Cultistas de Xanatar

Los Irreductibles Cultistas de Xanatar

En un rincón perdido de Xanatar, un pequeño grupo de cultistas Genestealer resiste aún y siempre al dominio de Pandemius y sus huestes de plaga.

Estos irreductibles híbridos, que sobreviven en un pantano infecto y lleno de toxinas, son liderados por dos figuras icónicas: Astérixid y Obélixid, un Magus astuto y un Primus de fuerza descomunal, respectivamente. Junto con su banda de fieles seguidores, conocidos como Los Hijos de la Mente Oculta, han jurado no someterse ni al Caos ni a la Plaga.

Los Líderes de la Resistencia:

Astérixid:

Este híbrido Magus de tercer generación es pequeño pero brillante. Con una mente estratégica y un ingenio cortante, ha encontrado formas ingeniosas de sabotear las operaciones de Pandemius, utilizando tácticas de guerrilla y ataques rápidos. Siempre lleva consigo un bastón biotecnológico que canaliza su conexión con la Mente Enjambre.

Obélixid:

Un Primus masivo y musculoso, resultado de una fusión grotesca entre genética tiránida y mutaciones caóticas, Obélixid compensa su falta de inteligencia con una fuerza brutal y lealtad inquebrantable a Astérixid. Adora el combate cuerpo a cuerpo y es famoso por cargar contra demonios de plaga mientras exclama: "¡Esto es como aplastar cultivos de nurglinos!"

La Resistencia:

Aunque son pocos en número, Los Hijos de la Mente Oculta han encontrado formas de sobrevivir en las tierras pantanosas de Xanatar, donde ni siquiera los demonios de Nurgle se atreven a entrar demasiado. Los cultistas son maestros de emboscadas, ataques relámpago y sabotajes, utilizando su conocimiento del terreno para hostigar constantemente las líneas de suministro de las fuerzas de Pandemius. Aunque su culto está desconectado de la Mente Enjambre debido a la distorsión del Caos, los miembros creen fervientemente que su resistencia es parte de un plan mayor para traer de vuelta a la flota enjambre.

Momentos Icónicos:

En una ocasión, Astérixid lideró un ataque sorpresa que destruyó un generador de plaga vital para las hordas de Pandemius. Obélixid, mientras tanto, cargó con una enorme piedra biotecnológica que utilizó para aplastar un regimiento de cultistas de Nurgle.

Los cultistas de la resistencia tienen un pequeño ídolo tiránido al que veneran, convencidos de que les da suerte en batalla, aunque en realidad parece ser solo una glándula biológica de algún tiránido menor.

Frase Típica:

Astérixid: "¡Nunca nos rendiremos! ¡Ni a Nurgle, ni a Pandemius, ni a ese orko gordo que pasa por aquí de vez en cuando!"

Obélixid: "¡Aplastar demonios es divertido, Astérixid! ¿Trajiste algo para comer?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario