¡WAAAGH! – El destructor de mundos

Muerte en las calles - Ciclo 1

¡WAAAGH! – El destructor de mundos


(Relato Agenda: Overwhelming Aggression)

Hay una máxima en el código de honor de los orkos. Desde el momento en el que se crearon los pieles verdes, el combate ha sido la forma de vida de la raza. Siempre ha habido un jefe, siempre ha habido chikoz, y siempre se ha buscado la dominación del campo de batalla. Es más, incluso en la elección del líder de cada ejército, de cada batallón y de cada tropa, la violencia ha sido lo que ha llevado a la decisión final. Si un chaval ha sido o se ha sentido más poderoso que su warbozz, ambos han luchado con todas sus fuerzas para ver quién prevalecía.

En cuanto a su relación con otras especies, los pieles verdes siempre han destacado en número, frente a la capacidad estratégica y habilidad de combate de sus rivales. Un escuadrón de humanoz puede estar compuesto por cinco soldados armados hasta los dientes, con piztolaz rojas llenas de dakka, y espadas con sierras llenas de aceite. Un escuadrón orko, por su lado, normalmente tendrá a diez zumbaos con armas conseguidas en el suelo de algún campo y con ezkopetaz llenas de barro. Cantidad sobre calidad.

Todo esto no exime a la marea verde de disponer de hombres de alta calidad estratégica y de combate. Cada ejército orko suele estar liderado por el hombre más fuerte, o el más inteligente, o ambos a la vez. Yo mismo, El Ezkurridor, una vez fui el encargado de llevar a mis hombres a la victoria. Y con diferentes líderes llegan diferentes estrategias.

Mi objetivo, cuando estaba en el poder, fue kargarme al individuo más poderoso del ejército al que nos estuviéramos enfrentando. No fue necesariamente la táctica que mayor tasa de victorias aportó, pero sí fue la que nos llevó a conseguir más gloria. O, mejor dicho, la que ME dio la gloria. Yo soy el orko que desafió las leyes de la física, el que asesinó al mismísimo tiempo, el que está sentado al lado de Gorko y Morko.

El Warbozz actual, Orkenheimer, es diferente. Sabe lo que es volar demasiado cerca de los soles y quemarse las alas. Sabe lo que es apuntar al árbol grande que tienes enfrente y no te permite ver el resto del bosque. Su plan es dominar el campo de batalla con números, apostando hombres en todas las localizaciones y generando una Agresión Abrumadora (Overwhelming Agression) contra el rival.

La raza orka prevalecerá en estos momentos de tribulación, en los que el caos domina el planeta, el tiempo no existe y las Ocho Campanas han tañido. Orkenheimer tiene un plan y una misión: abrumar a los que se encuentran en Ferrum y dominar la batalla. Y yo tengo otra, encargada por Gorko y Morko. Reunirme con los jefes de los Diez Klanez y liberar a La Beztia para asegurar nuestra victoria.

Que los dioses nos pillen con las armas afiladas, porque ahora, Ferrum será nuestra.

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