Ferrum in mortem: The Road so Far, ciclo 1.

Muerte en las calles - Ciclo 1

>The Road So Far – Cenizas de Ferrum: Asedio al Guantelete


“De cenizas fuimos forjados, y a cenizas volveremos…”

Desde el Sur: Fragmentación, Corrupción y Alianzas Inesperadas

Los muros antaño inviolables del Guantelete han cedido. Las defensas imperiales flaquean en múltiples puntos del sur, desbordadas por la implacable marea de xenos y fuerzas del Caos. Los Lobos Espaciales, luchando con una ferocidad desesperada, han sido incapaces de contener la podredumbre galopante del Gran Corruptor Diarreicus, cuyas plagas rezuman por calles antaño sagradas.

Mientras tanto, una alianza impensable se consolida: los Votann, guiados por Jharson ForjaCeniza, han unido fuerzas con la enigmática Corte de Amothek, noble Necrón de motivaciones crípticas. Sus esfuerzos por erigir pilones de piedranegra y extraer recursos en plena zona en guerra despiertan tensiones crecientes con las autoridades imperiales. Los resentimientos no han hecho más que aflorar desde la caída de Cifrus Prime y la ruptura de los viejos tratados comerciales.

En las sombras, Luzbel, Apóstol Oscuro de los Portadores de la Palabra, ha dirigido un avance metódico en paralelo a los despiadados Guerreros de Hierro, desgarrando los distritos desde dentro como cuchillas profanas.

Desde el Norte: Estancamiento, Guerra Total y Sombras Silenciosas

En el norte, el hedor de Pandimus se intensifica. Sus huestes, como una lepra imparable, se enfrentan con las fuerzas de élite del Imperio. Pero, para sorpresa del propio Cassior Thravian, Capitán Custodio de la Ferrum Custodia, ninguna facción ha logrado prevalecer. La guerra se ha estancado en una carnicería sin fin.

Mientras tanto, los Orkos de Orkenheimer, ávidos de destrucción, se han cruzado en sangriento choque con las fanáticas partidas de guerra de Azrak, Palafrenero de La Mano, portador del Juicio de Nurgle. El enfrentamiento ha teñido de verde y pútrido carmesí los campos de batalla del norte.

Pero lo más inquietante es el silencio metálico que se extiende desde los nuevos jardines de plaga. Una figura necrónica y metálica, de poder incalculable, ha surgido de las profundidades. Su identidad aún es un misterio, pero su influencia crece como una sombra sin rostro, avanzando con la inexorabilidad de la muerte.

La Ciudadela Aguarda

El Guantelete se desmorona. Los distritos caen uno a uno. Pero La Ciudadela, el último bastión imperial, se alza aún entre las ruinas y el caos. Allí convergerán todos: santos y demonios, alienígenas y traidores, defensores desesperados y conquistadores sin alma.

La próxima batalla no es por la victoria.

Es por el derecho a seguir existiendo.

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